Chile es lo más cerca y, aún así, queda a unas cinco horas de vuelo transpacífico. El aterrizaje es un espectáculo y el avión dará una vuelta entera a la isla antes de aterrizar.
Aquí empieza todo.
Se recorre de punta a punta en 30 minutos en auto. Es éste mismo el trayecto a una de las playas más lindas jamás vistas: Anakena. El paseo en taxi costará unos diez mil pesos pero, como no hay señal de celular en la playa hay que asegurar la vuelta a Hanga Roa, el pueblo, a la ida.
Sin embargo, lo más recomendado es arrendar un jeep por unos 30 mil pesos diarios y ser libre. Los caminos son muy fáciles y habría que ser un gil para perderse.
